Explicar antes de exigir
Cada ejercicio se graba y se describe pensando en alguien que lo ve por primera vez. La posición de los pies, el recorrido de la espalda y el ritmo de la respiración se aclaran antes de hablar de repeticiones. Si un movimiento necesita una corrección, aparece en pantalla y no queda librado a la interpretación de quien mira.